martes, marzo 27, 2007

Los que marchan

En Noviembre empecé a trabajar en la empresa dónde estoy ahora. La gente con la que estoy es joven. Eso conlleva entradas y salidas de gente. Antes no era así, pero desde hace unos años la gente ya no ve los trabajos para toda la vida. Eso pasa también en otros planos de la vida personal de cada uno. La amistad no es lo mismo, ni las parejas, ni las familias ni nada. Creo que se ha perdido la expresión "para toda la vida". Todo es más banal y efímero. Continuamente todo se mueve y cambia, y no podemos pararlo. La gente marcha, pero vienen otros. Yo intento que las personas que han pasado por mi vida, ni que sea unos minutos algún día recordarlas. De hecho no lo intento a veces, me vienen a la cabeza un día, sin más, sin estar buscándolo. Y bueno, que todo el mundo que va pasando en cierta manera condiciona nuestra vida. No nos damos cuenta, pero todas esas personitas que se mueven a nuestro alrededor nos hacen tomar decisiones, pensar en algo, aprender, etc., sin que seamos conscientes.
Si me pongo nostálgica por todas esas personas que marcharon de mi lado, pienso que vendrán otras de nuevas. O quizás ya han venido, si miramos bien unas sustituyen a las otras. A nuestro alrededor tenemos a las personas que necesitamos para poder vivir. Y si no las vemos es porque quizás no miramos bien.

sábado, marzo 24, 2007

El tiempo

Nunca he entendido lo del cambio de hora. Es como ir contra la naturaleza. Se hizo por un ahorro de energía. Pasarán los años y continuaré sin entenderlo. Mañana cuando me levante y tenga que adelantar mi reloj una hora más volveré a notar que me han robado una hora de mi tiempo. Sí, ya lo sé, cuando se atrase me la van a devolver. Yo creo que es una excusa para tener algo de que hablar. Cuando en el ascensor el tema del tiempo meteorólogico ya se ha tocado varios días, queda el del atraso y adelanto de las horas.
Lo que no entiendo es porque tenemos esa necesidad de hablar de algo cuando nos quedamos a solas con alguien en el ascensor. Pensamos que somos los únicos que estamos incómodos, y la otra persona también lo está, y quizás mucho más que nosotros. ¿Qué pensará la otra persona? No podemos parar de pensarlo en un sitio con tan pocos metros. Todo queda reducido a la nada. Silencio y más silencio a veces. Y las ganas de parar el botón cuando subes con alguien tan guapo como el vecino del piso de arriba, ¿verdad?

domingo, marzo 18, 2007

Vivir para morir

Ahora las miradas están en la muerte-suicidio-asesinato de Inmaculada Echevarría, pero ha habido otros nombre y los continuará habiendo. Es demasiado importante el tema para que no haya nadie con una opinión formada. No deja indiferente a nadie.
Recuerdo que hace unos años llegó a mis manos el libro de Ramón Sampedro. Acabé llorando desconsolada por cómo esa persona sufrió por no poder decidir por su muerte, no porqué hubiera muerto.
De pequeña viví la enfermedad de mi abuelo en casa. Cuando murió, quedó una frase grabada en mi mente que dijeron mi madre y mi abuela: "mejor así, vivir para sufrir no es forma de vivir, él estará mejor". La verdad es que lo ví en primera persona cómo se lo pasaba mal. Llegó un punto que se levantaba de la cama y tenías que acompañarlo de nuevo a ella. Una de esas veces ya no recordó quién era yo ni cómo me llamaba. Es duro ver a alguien así, y que encima está sufriendo. Era muy pequeña entonces, y mi amor por mi abuelo superaba que yo hubiera hecho algo en el caso de que me lo hubiera pedido. Ahora visto desde la distancia y con las cosas mucho más claras creo que no dudaría mucho si una persona cercana me pidiera ayuda. Es muy duro, y quizás no podría hacerlo, pero por lo menos tendría las ideas claras. En ningún momento juzgaría a esa persona que lo único que quiere es descansar.
Siempre decimos que nosotros no haríamos esto o aquello en una determinada situación, pero siempre he creído que si no hemos vivido algo no sabemos cómo actuaríamos. Es muy fácil hablar sin tener sentimientos por el medio y, en este caso, sin saber lo que es estar días y más días sin poder llevar una vida "normal". Tampoco voy yo ahora a convencer a nadie, porque igual que yo tengo claro mi postura, entiendo que las personas que piensan lo contrario también la tienen clara. Simplemente es que me gustaría es que se pusieran por unos minutos encerrados en una habitación y que imaginaran cómo se sienten sin poder hacer nada por ellos mismos, sin poder moverse ni sin poder decidir si comen si beben o si quieren dormir.
Y por la misma regla de tres, pienso que igual que se piensa que son culpables de ayudar a morir a un enfermo con esas características, también pienso que son culpables de ayudar a nacer a una lista interminable de "personas" (si puede llamárseles así) que tanto daño han hecho a la humanidad.
He encontrado esta frase que resume un poco todo lo que defiende la asociación "Derecho a morir dignamente":
"El hombre sabio vive hasta cuando debe, no hasta cuando puede"
Lucio Anneo Séneca. (Filósofo y Escritor Hispanoromano. Córdoba 4 AC - 65 DC)

domingo, marzo 11, 2007

Rabia

Estoy muy enfadada, la vida es injusta y a veces no puedes hacer nada para que deje de serlo.
Una persona muy allegada a mi, está a punto de jubilarse. Después de todo quizás le quede una mierda de pensión y tenga que buscarse algun trabajito para poder ir viviendo. Es triste que personas de su edad, que empezaron a trabajar cuando aún no habían dejado ni la adolescencia, que no pudieron tener unos estudios por que en su casa no podían pagárselos, que no pudieron estudiar de mayores por que tuvieron hijos a los que mantener y intentar dar una vida mejor de la que ellos tuvieron, que han vivido para los otros sin pensar en ellos mismos, etc.; ahora se encuentren con esto. Tener que preocuparse por cómo saldran adelante. Es muy triste y penoso pensar que hay miles de personas que lo dieron todo cuando eran jóvenes y podían trabajar, y ahora que su vida "útil" en la sociedad se les acaba, tienen que preocuparse por poder vivir dignamente los años que les quedan.
Hay miles de personas que, aún pudiendo trabajar no lo han hecho, y han vivido la vida a base de pensiones y otras historias que les han dado sin saber si realmente lo merecían o no. Me saca de mis casillas que una persona que ha tenido un cargo político o vete tu a saber, cuando acaba su mandato, le queda una pensión vitalicia de la que puede vivir toda su familia. Y luego hay personas que quizás han hecho mucho más bien en la vida que no pueden ni llegar a fin de mes. Hoy marcharé a dormir enfadada, pensando que la vida no es justa, que no siempre se recompensa a los que trabajan día a día y lo dan todo por los otros.