domingo, julio 30, 2006

Universos diferentes



A veces al entrar en un sitio te sientes como teletransportado a un universo diferente. No es necesario que inventen ninguna máquina, en la realidad se puede viajar de uno a otro sin necesidad de grandes invenciones.

Cuando tienes la sensación que el sitio dónde estás no es tu sitio, es que se ha producido el viaje. Te das cuenta de que todo lo que te rodea no se adapta a ti, o tu no te adaptas al entorno. Durantes unos minutos o segundos que llega a durar esta percepción, te sientes estraña y no sabes qué es lo que hace sentirte así. De repente, como si fuera un flash, te das cuenta que ya sabes que pasa, has viajado a otra dimensión.

La gente que hay allí, o bien el ambiente, te hacen sentir incómodo, o al revés, de golpe te das cuenta que estabas buscando algo así. Y lo miras todo con unos nuevos ojos, cómo cuando vamos a un lugar dónde no hemos estado nunca. Queremos captar hasta el más mínimo detalle, pero se nos pasan muchos por alto.

Quizás a nadie le haya pasado esto nunca, o quizás no se haya dado cuenta. Pero a mi me pasa bastante y me siento viajando continuamente. A lo mejor es que todavía no he encontrado "mi universo".

viernes, julio 21, 2006

El aire en qué no estás

Retuve estrellas en el sur
para animar tus ojos
guardé los hielos del glaciar
para azular tus ojos
que sepas que no es fácil
respirar
el aire en que no estás
volví al lugar donde el amor

podía entretenerse
y sólo queda la canción
que dice que no vuelves
que sepas que no es fácil
respirar
el aire en que no estás
prendí una vela y esperé

calmé mis ganas y esperé
y ya cansado de esperar
y de esperar volví a esperar
que sepas que no es fácilrespirar
el aire en que no estás
ya tuve un juego de color
donde mezclar los sueñosya descubrí en mi corazón
los peces del ingenio
que sepas que no es fácil
respirarel aire en que no estás
tomé algún barco y esperé

volví a cantarte y esperéy ya cansado de cantar
y de esperar volví a cantar...que sepas que no es fácil
respirar
el aire en que no estás
tome algún barco y esperé...


Pedro Guerra - Ofrenda

viernes, julio 14, 2006

Capítulo 5º - La búsqueda de respuestas

De milagro esquivó un gato que se cruzó en la carretera. Las lágrimas casi no le dejaban ver el camino. Le vinieron a la mente demasiadas cosas malas que creía olvidadas después de esos días de libertad, de estar sola y de encontrarse consigo misma. Se le vino el mundo abajo, la casa de su tía Manuela era su refugio, el sitio dónde sentirse especial y querida. A partir de ahora ningún lugar le iba a traer la calma y tranquilidad que tanto necesitaba.

Sin saber cómo, llegó a su casa. Cogió el teléfono, pero de repente se sintió sin ganas de hablar. ¿A quién llamar? ¿Cómo contar lo que había descubierto? Empezó a dar vueltas por la casa, intentado buscar un pensamiento positivo que le hiciera olvidar las imágenes desagradables que le venían una vez y otra a su cabeza. Jorge y Manuela... Manuela y Jorge... Jorge y Manuela... Gritaba, lloraba: No puede ser!!! De repente le vinieron unas grandes arcadas. Le daban asco!!Llegó cómo pudo al lavabo y vomitó hasta quedar rendida. Se quedó allí apoyada en la pared, llorando y llorando, pero con menos fuerza, hasta quedar medio dormida; no tuvo fuerza para levantarse.

Unas horas más tarde un ruido la despertó, le costó descubrir que era la música de su móvil. Alguién la llamaba y aunque su cuerpo parecía que le impedía levantarse, consiguió arrastrarse unos metros. Aún así el esfuerzo no sirvió de nada, la persona que llamaba se cansó de esperar y colgó. Un esfuerzo más y logró levantarse del suelo para ir a ver quién la había llamado. Había sido Juan. ¿Por qué la había llamado? Continuaba sin querer saber nada de nadie, pero aún así le llamó, se inventaría cualquier excusa para quitarselo rápido de encima. Sólo quería dormir y olvidar todo lo que le estaba pasando.

- Hola María - contestó Juan al otro lado del teléfono. Estaba preocupado por ti, te ví mal hoy en el trabajo.
- .... - no podía contestar, de golpe algo en la garganta no le dejaba articular palabra.
- ¿María? - dijo Juan con una voz de gran preocupación.
- No pasa nada... estoy bien Juan.
- María, sé que no estás bien. Entiendo que por teléfono es difícil hablar. ¿Quieres que me acerque a tu casa? - dijo con un poco de miedo temiendo una negativa.
- Juan no es un buen momento -dijo en un tono que no convencería a nadie de nada. Bueno, quizás si que necesito contar lo que me ha pasado - añadió María sabiendo que, dijera lo que dijera, no conseguiría hacer canviar de opinión a Juan.
- En un momento estoy aquí.

No pasó mucho tiempo desde que Juan colgó el teléfono y el sonido del timbre de la puerta en casa de María. Ella se había quedado sentada en el sofá, mirando al infinito y dejando pasar el tiempo. No se preocupó ni por un momento que Juan la viera en ese estado. Todo le importaba una mierda.

- Hola María, estoy preocupado. No hubiera podido dormir si no me hubieras dejado venir a verte.
Volvieron a salirle lágrimas con mucha más fuerza que antes quizás. No pudo evitar abrazarle, olvidándose por un momento de su dolor, cómo si puediera pasarselo a él. Juan le ayudó a sentarse, sin dejar de abrazarla e intentado que se calmara un poco. Pasó mucho tiempo antes que ella pudiera hablar. Le contó lo que había visto, cómo se había sentido y, de golpe, le pareció que sus problemas tenían solución. Juan era una buena persona, sabía escuchar y calmar a la gente. Le obligó a tomarse una infusión y una pastilla para dormir.
- ¿Juan, puedes quedarte conmigo hasta que me duerma? - dijo María, olvidándose por un momento de lo que pudiera decir algún vecino si le veía salir de allí. Desde la separación era el centro de sus miradas.
- Claro que sí, si quieres me quedo a dormir en el sofá.
- No, no. No quiero molestarte más, sólo es que me da miedo dormirme sin nadie al lado. Mañana te llamo. Gracias por todo. Yo no quería que me vieras así - iba diciendo María mientras se le iban cerrando los ojos.

Se quedó con ella hasta que la vió dormida del todo. No quería dejarla en el sofá, quizás cogería frió. La llevó en brazos a la cama. Aún sabiendo que no era el momento ni la situación correcta para ver romanticismo en todo eso, no pudo evitar sentirse contento de poder tenerla toda para él. Nunca se lo había dicho, pero la amaba profundamente. Antes estaba Jorge, y ahora no era el mejor momento para declararle su amor. La dejó en la cama y mientras le echaba una manta por encima no pudo evitar besarla en los labios...

Le toca escribir a --> martxoso

jueves, julio 13, 2006

Hoy si, mañana no

De la vida muchas cosas me sorprenden. Una en especial y a la que siempre le doy vueltas.
¿Por qué hoy tenemos de que hablar con una persona y mañana ya no? ¿Por qué hoy queremos mucho a alguien y mañana no?

Hoy tenemos alguien al lado con quien compartimos muchas cosas, o pocas, pero las que compartimos nos llenan y nos hacen felices. Un día sin saber porqué esa comunicación desaparece y todo es negativo. De un día para otro esa persona llega a desaparecer de nuestra vida y no podemos encontrar la razón.

Me gustaría no perder a más gente ya, el camino es muy largo y no quiero llegar sola.

miércoles, julio 12, 2006

Nada

Quiero escribir y no puedo. El calor, el desanimo y las pocas ganas de hacer nada no me lo permiten. Normalmente no me pasa esto siempre tengo algo que decir, pero llevo unos días que solo se me ocurren cosas negativas, y creo que es mejor no escribirlas.

Continuaré esperando la inspiración.

viernes, julio 07, 2006

La verdad y la mentira

Nunca sabemos que es lo correcto y lo que no. Para mi robar no está bien y engañar tampoco, pero si es para un fin que mi ética dice que es correcto, ¿que hacer entonces?

Vivimos con mil mentiras diarias, muchas he aprendido que son necesarias para continuar dentro de los límites que marca la sociedad. Pero que fàcil seria si muchas veces dijeramos lo que pensamos. Habría muchos menos malentendidos.

De todas formas y cuando nos toca algo de cerca muchas veces queremos no saber, que nos engañen. Queremos disfrutar de nuestra ignorancia o, bien, dejamos que las palabras sean dichas a medias para acabar autoengañándonos. Sí, yo también he mentido, y continuaré haciendolo, quiero protejerme para todo lo que pueda venir.

miércoles, julio 05, 2006

la piscina


No tenía pensado nada que hacer para ese tarde. Además con el calor que hacía cualquier actividad se le antojaba pesada y difícil de realizar. Podía bajar a la piscina que había en su edificio. A aquellas horas los vecinos estaban haciendo la siesta, o bien gritando a los niños para que esperaran hasta más tarde para bajar a tomar un baño.
Así que se puso su bikini, cogió la toalla y el mp3. Aunque el calor podía ser más agobiante allí en el jardín, con un baño podría ser más llevadero. Lo que no esperaba era encontrarse al vecino del sexto sobre el césped, medio dormido, o eso parecía. No se conocían demasiado, habían coincidido en alguna reunión de vecinos y algunas noches en el ascensor. A ella siempre lo había encontrado atractivo, y no podía evitar sonrojarse cuando algunas veces él le cedía el paso.
Mientras dudaba entre saludarle o no, iba colocando su toalla de manera que le tocara el sol lo mínimo posible. Se quitó el vestido, mientras decidía tomar un baño antes de ponerse a escuchar un poco de música y relajarse. En ese momento él pareció despertarse un poco y la vió.
- Hola - dijo él medio incorporándose.
- Hola... ¿qué tal? - dijo ella muerta de verguenza de que la viera casi sin ropa. He bajado a darme un baño hacía mucho calor en mi piso.
Sólo la miraba y eso la ponía más incomoda, así que decidió tirarse al agua sin esperar ninguna respuesta suya. Estuvo nadando un rato, más del que hubiera querido, hasta que volvió a ver que su vecino volvía a su posición inicial.
Cuando regresó a la toalla parecía que había vuelto a dormirse y no iba a hacerla sonrojar más. Pudo mirarlo con tranquilidad. Tenía un cuerpo bien cuidado y era tan guapo! No se cansaría nunca de mirarlo, hasta entonces nunca había tenido la oportunidad de hacerlo durante tanto rato. Por temor a que él volviera a despertarse, decidió hacer lo mismo, y relajarse un poco.
Se acostó en la toalla, se puso el mp3 y se dejó llevar por una música muy relajante durante bastantes minutos. No tenía nada que hacer y nadie le esperaba. No sabría decir cuanto rato había pasado desde que estaba allí, cuando le invadió un sueño dulce pero no muy profundo. De repente notó que le estaban tocando en el brazo muy dulcemente. Estaba demasiado relajada para abrir los ojos y mirar quién era, pero no podía ser nadie más que su vecino.
Pasaron unos minutos en los cuales él le iba tocando muy suavemente y ella se dejaba hacer. Sin que casi se diera cuenta, él le quitó la parte de arriba del bikini. Quería decirle que por favor parara, pero no podía su cuerpo no respondía. Estaba en el cielo y no quería que él dejara de tocarla. Nadie nunca le había acariciado así sus pechos y su cuerpo.
Notó cerca de sus labios una respiración y sabía lo que pasaría... Besaba tan bien como acariciaba. Ni por un momento pensó en abrir los ojos, sólo se dejaba hacer. Ojala eso nunca se acabara. Sus manos la recorrieron de arriba a abajo, y mientras él iba acariciando y poniendo su mano dentro del bikini, continuó sin abrir los ojos ni quejarse.
De pronto notó que algún bicho le había picado en la pierna y entonces si que los abrió... Sorprendida vió que nada era lo que parecía. Ni su vecino estaba a su lado, ni nadie la estaba acariciando. Su vecino estaba en su toalla mirándola y con una gran sonrisa en los labios, un poco cohibido que ella se hubiera despertado y lo hubiera pillado mirándola.
- Bueno - dijo él. Yo me marcho que tengo que preparar unos informes de trabajo para mañana. Por cierto, si algún día te apetece puedes pasarte a tomar algo en mi piso.
Ella no pudo ni contestar, estaba muy sorprendida. Realmente tenía dudas de si lo que había pasado había sido real o no...

lunes, julio 03, 2006

el principio


Empiezo también un blog casi al mismo tiempo que "lahijadelchaman". He estado leyendo los blogs de "malizia" y de "martxoso", y como no estaba registrada no me dejaba poner ningún comentario. Además como alguien sabe tengo un blog, pero en catalán. Una opción era hacer aquí lo mismo pero traducido, pero creo que tengo suficientes cosas que decir como para tener dos. Espero no aburrir a nadie y poder poner historias tan buenas como vosotros.

Un saludo!

heaway