domingo, abril 29, 2007

Marchar, dejar atrás, volver a empezar

Ya he perdido la cuenta de los traslados que llevo en mi vida. Si me paro a pensar son casi ya diez. Este no será el definitivo, pero espero que el próximo ya si. Cuesta mucho y duele volver a empaquetar nuestros trastos y llevarlos arriba y abajo. Volver a acostumbrarse a una nueva casa dónde todos los ruidos son extraños. Dicen que un cambio de casa o de ciudad deben aprovecharse para cambiar algunas cosas. Pero a mi me da pena cambiar algunas. Me gustaría poder llevarme de los sitios dónde he estado algunas cosas que son imposible de llevarse.
Todavía no sé que me llevaría de Barcelona, quizás lo sabré cuando esté lejos de aquí. Cuando me pare a pensar un día, y sienta que hecho de menos alguna cosa que ya no tengo. De momento no puedo pensar, sólo sé que es un buen cambio esta vez, intento convencerme, pero no sé si lo será, como todas las veces que cambiamos algo en nuestra vida estamos asustados.

domingo, abril 15, 2007

Desaparecer




Me gustaría desaparecer durante esta noche y que nadie me encontrara. Marcharme a un sitio dónde se puediera estar leyendo sin parar todo el día, un sitio dónde no se tuviera que trabajar, ni aguantar a gente que no tenemos ganas de aguantar, dónde se pudiera decir todo lo que pensamos sin tener que escondernos... Sé que no existe, pero espero algún día encontrarlo.

domingo, abril 08, 2007

Cocinar



A veces me da por cocinar y no saldría en todo el día de la cocina. Lo que más me gusta hacer son pasteles, y eso que a mi no me gustan demasiado. Me gusta cocinar porque me relaja, me gusta probar nuevas recetas y sobretodo me gusta ver como la gente se lo come. Supongo que a cualquier cocinero le gusta verse recompensado por las horas de trabajo. La lástima es que puedes estar horas y horas cocinando, y luego en un plis-plas la gente ya se lo ha comido. Pero bueno, a mi si la gente se lo pasa bien no me importa.

Os dejo este aquí por si alguien tiene hambre para merendar, no os la comais toda, dejad para el resto (mira que os conozco! cuando veis chocolate no podeis para, ¿eh?)

martes, abril 03, 2007

Palabras

Muchas veces, a lo largo del día, se dan miles de situaciones dónde hay grandes problemas de comunicación. Decimos una cosa y la otra persona con la quien hablamos entiende una cosa diferente a la que queríamos transmitir, y al contrario. Total que tantas palabras que llegamos a decir y muchas veces no sirven para nada. Y después están las mentiras, como repito una y mil veces. Y eso, que entre mentiras y confusiones no llegamos a entendernos unos a otros.
Cuando tenemos manía a alguien, yo por lo menos, intento esconder esa manía y hablar como si para mi esa persona estuviera en la lista de mis favoritos. Sí, lo confieso, soy una falsa a veces. Más de las que quisiera. Pero también para redimir este pecado, puedo decir que más de una vez olvido que siento rechazo por esa persona y me sale hablarle bien porque si, porque me cuesta menos estar de buenas que de malas.
Por suerte durante las horas que estoy con gente, no tengo que fingir demasiado. Aunque claro, sería hipócrita decir que no lo hago nunca. Ya lo he confesado y continuaré diciéndolo sin remordimiento. Cuando es tan evidente que la otra persona está haciendo lo mismo que yo, ¿para que vivir engañada? A veces, y aunque suene cruel: ojo por ojo....